En el edificio en el que me estoy quedando en Bogotá están limpiando todas las ventanas y paredes de ladrillo por afuera. Esta mañana me despertó el ruido que hacían dos manes al otro lado del vidrio al limpiarlo. Estaban conversando animadamente. Los edificios en Bogotá no bloquean nada el ruido así que no sólo se escuchaba todo el ruido que hacían con sus manos, trabajando, sino también todo lo que decían. Ahí colgados de unas cuerdas en un cuarto piso estaban hablando de el señor y la fé y los milagros que dios les ha hecho, de la vez que a uno se le jodió la mano en un accidente, que tenía que ir al hospital, pero que en lugar de eso se puso a rezar y a rezar y su mano sanó, su mamá no podía creer, quedó super sorprendidisima, al ver como se le había mejorado la mano. Mientras escribo esto ahí siguen, trabajando al otro lado de la cortina, y no me dejan dormir, malditos.
¡Feliz navidad!
Last update: 2009-12-26 (Rev 16597)


