Cidade de Deus se ha convertido en una de mis películas favoritas. Me encanta la música; me encanta la energía de la gente, de esos negros brasileros setenteros; me encanta la fotografía y los paisajes urbanos, el manejo de la cámara; me gusta como muestra una parte de las diferencias sociales en latinoamérica y cómo se ven afectadas por la manera en que el negocio de la droga invierte relaciones de poder llenando de dinero a personas que crecieron en familias que tenían muy poco. me encanta la historia, me encanta que lo involucre a uno en el rio de violencia y logre que uno no reaccione asqueado ante tantas muertes, —ante niñitos matando o siendo matados—, sino que empiece a verlas como otro parte más de la vida, como reir, comer, drogarse, bailar, así también matar; me gusta el desarrollo de la mayoría de personajes;
Ayer la vi, en compañía de algunos de mis amigos de Google, por tercera vez. ¡Mucha peliculota!
Last update: 2008-06-04 (Rev 14231)


