Divertido este artículo enlazado por Sergio. Muy raro y apocalíptico, pero estas dos frases justifican su enlace:
también esas cachaquitas que, sin convicción, dicen siempre "¡qué rico verte!"
O la soledad árida, loco, y el abolengo de papel maché en Santa Marta, donde los héroes van solo para morirse.
Aprovechando lo sombrío del artículo, y en un ejercicio de libre asociación, como diría Diego, es triste la muerte de colombianos en El Líbano como soldados de España. Daniel Samper resalta la desafortunada correlación que existe entre los nombres raros y el origen humilde, en un artículo que desafortunadamente se encuentra enterrado en los temidos archivos de El Tiempo, que se tragan el contenido útil y acaban con los permalinks.
Sin importar el origen, la gente decente se llama Juan Pablo, Sergio, Alejandro o Andrés :) El artículo de Samper era divertido, es una lástima que se haya ido a la tierra del nunca jamás de El Tiempo.
Para terminar, volviendo al odioso "¡qué rico verte!", quiero denunciar otra costumbre que me irrita: que la gente pregunte más de la cuenta por la familia que no conoce.
No, no. No hagan eso.
Tengo una amiguita que a pesar de mis protestas me pregunta:
- ¿Y tu mamá?
- Está bien.
- ¿La llamaste?
- Hace unos días.
- Llámala.
En adelante, no dudaré y responderé "No te importa".
Diviértanse.
Last update: 2007-06-26 (Rev 11809)


